Candy Crush busca captar 500 mdd en salida a Bolsa
El fabricante de videojuegos para móviles King Digital Entertainment Plc, más conocido por ser el creador del juego Candy Crush Saga, dijo que planeaba captar hasta 500 millones de dólares con su salida a Bolsa.
El sector tecnológico es uno de los que más ha evolucionado en los últimos años, ya que muchas compañías en el mismo han crecido hasta posicionarse como líderes en el rubro de consumo, consolidando su valor de marca a escala global. La combinación entre ventajas tecnológicas y una marca diferenciada puede resultar conveniente para los inversionistas a largo plazo en estas empresas, y algunas como Apple (AAPL, su clave de cotiazación), Google (GOOG) y Amazon (AMZN) son nombres sobresalientes desde este punto de vista.
La automotriz japonesa Toyota informó hoy que retirará 1.9 millones de unidades de su modelo híbrido Prius vendidos en todo el mundo por una falla detectada en el software, que podría reducir su potencia o incluso provocar que deje de funcionar.
En el comercio electrónico diversos aspectos influyen en la decisión de compra; el envío, la forma de pago, el precio y la atención al cliente, son algunos de éstos. Ante este panorama, diversas empresas que tienen su propio canal de ventas en línea, han desarrollado estrategias integrales fin de personalizar la experiencia y ofrecer una compra única. Entre estas estrategias, las promociones resultan ser de las más eficaces.
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Mientras Facebook y Twitter se consolidan como las redes sociales más grandes de México (al menos en lo que respecta a número de usuarios), hay una que sin ser tan grande ni ser la más explotada por las marcas ni por los usuarios aparentemente les está arrebatando el mercado: se trata de Pinterest, que vista desde la frialdad de los números genera hasta cuatro veces más dinero por clic.
NUEVA YORK — Google vendió Motorola Mobility a un año y medio de haberla comprado. A primera vista la decisión parece una admisión de derrota. La venta de Motorola, sin embargo, no es tanto una confesión de haber cometido un error, sino más bien una admisión tácita de que Google no tiene necesidad real de fabricar sus propios smartphones.